18 mar 2013

La Deuda Odiosa



La deuda odiosa es un concepto de Derecho Internacional Público ideado en 1927 por un jurista y maestro de Derecho llamado Alexander Zak, quien había sido ministro y especialista en leyes en la Rusia zarista y que se dedicó a dar clases en Europa y Estados Unidos a partir de 1921.

Para identificar si una deuda es odiosa y que, por lo tanto, negarse a pagarla es completamente legítimo y legal, se necesitan tres características:


  1. El gobierno de un país recibe un préstamo sin el conocimiento ni la aprobación de los ciudadanos.
  2. El préstamo se destina a actividades que no benefician al pueblo.
  3. El prestamista está informado de esta situación pero continúa realizando préstamos a dicho gobierno.


Este concepto tiene sus antecedentes dos eventos muy importantes que tuvieron lugar en el continente americano durante el siglo XIX. El primero de ellos se relaciona con la deuda que el Emperador Maximiliano I de Habsburgo, instalado en el trono de México por Napoleón III después de que las tropas francesas intervinieran en el país. Para combatir a la resistencia de los liberales que se oponían a un proyecto monárquico y extranjero, el Emperador contrajo con banqueros europeos una enorme deuda a muy altas tasas de interés. Luego de que fuera fusilado en 1867 y la causa de los conservadores vencida, el nuevo gobierno mexicano se negó a pagar la deuda que Maximiliano I había contraído. 

Unas cuantas décadas después, con el fin de la Guerra hispano-estadounidense, los Estados Unidos de América, al ocupar militarmente a Cuba y convertirla en un protectorado de facto, simplemente se negaron a absorber la deuda que la isla había contraído con España durante todo el periodo colonial. 

20 feb 2013

Rangers y Celtic: La amarga división en Glasgow



Los pueblos y ciudades del oeste de Escocia están divididas por siglo y medio de tensión sectaria que cobra gran notoriedad cada vez que Rangers y Celtic, los dos grandes clubes rivales de Glasgow, se enfrentan en la cancha de fútbol.

Esta animosidad intensa tuvo su origen en la hambruna que devastó a Irlanda en la década de 1840. En busca de empleo, miles de  campesinos empobrecidos cruzaron el mar de Irlanda y se establecieron en el oeste de Escocia. Los habitantes locales consideraron a estos recién llegados predominantemente católicos como una amenaza a sus trabajos, religión y estilo de vida. En 1888 un cura llamado Hermano Walfrid, cuyo nombre real era Andrew Kerins, creó el equipo de soccer Celtic para la comunidad inmigrante irlandesa de Glasgow. En respuesta, los escoceses protestantes adoptaron al club Rangers como su símbolo. Así se consolidaron las dos identidades opuestas representadas por equipos de fútbol.

La rivalidad extrema entre estos dos equipos creció aún más durante la década de 1970 debido a los conflictos en el norte de Irlanda. Los partidarios de estos dos equipos comenzaron a identificarse abiertamente con las facciones terroristas en conflicto en la región de Ulster: los hinchas del club Rangers portaban a los partidos banderas del UDA (Asociación en Defensa del Ulster) y del UVF (Fuerza Voluntaria del Ulster), grupos paramilitares leales a la Corona Británica; mientras que los seguidores del Celtic llevaban símbolos y enseñas del IRA (Ejército Republicano Irlandés), organización que pugnaba por la independencia del norte de Irlanda del Reino Unido y su inclusión en el Estado irlandés.

Desde hace poco más de un par de décadas, los ánimos entre estos equipos se han calmado. El asesinato de un seguidor del Celtic de 16 años mientras caminaba en un barrio partidario del Rangers, que se suma a otros siete homicidios en cinco años relacionados con la enemistad entre ambos equipos, inspiró una campaña para combatir el odio entre estos dos grupos. Además, en 1989 Rangers incluyó en su alineación a Maurice Johnston, el primer católico escocés en jugar en este club.

Los hinchas de otro equipo importante de fútbol en Glasgow, el Patrick Thistle, son vehementemente antisectarios, rechazando el republicanismo católico y el unionismo protestante. Una de sus principales porras es:

Hello! Hello! How do you do?
We hate the boys in royal blue,
we hate the boys in emerald green.
So fuck the Pope and fuck the Queen
     
(¡Hola, hola! ¿Cómo te va?
Odiamos a los chicos en azul real,
odiamos a los chicos en verde esmeralda.
Así que se joda el Papa y que se joda la Reina)     

17 feb 2013

Las Repúblicas de Asia Central

Grupos étnicos en Asia Central

Conquistado por Rusia en el siglo XIX, lo que entonces se conocía como Turquestán cayo bajo control bolchevique después de la Primera Guerra Mundial y fue reorganizado con base en líneas de distribución étnico-nacionales. El resultado fue la creación de cinco repúblicas soviéticas cuyas fronteras poseen una tortuosa complejidad, especialmente donde Uzbekistán colinda con Kirguistán y Tayikistán en el valle de Ferganá. Bajo el control soviético, el régimen unipartidista permitió a los líderes comunistas locales mantener la ficción de que los conflictos territoriales e interétnicos habían sido erradicados en Asia Central.  Cuando las cinco repúblicas se convirtieron en entidades soberanas en 1991, las aspiraciones territoriales resurgieron con fuerza, incluso a pesar de que los regímenes en el poder declararon su apoyo a las fronteras existentes.

La mayor de las repúblicas, Kazajistán, tiene una larga frontera con la Federación Rusa que, a los ojos de muchos kazajos, fue establecida para beneficiar injustamente a ésta. Específicamente, los nacionalistas kazajos sostienen que las frontera occidental natural de su nación es el río Volga y que Kazajistán posee una reivindicación legítima sobre Astracán y otras regiones del Volga. Curiosamente, en la República Autónoma de Kalmukia de la Federación Rusa algunos líderes han expresado la reivindicación sobre la rivera oeste del delta del Volga. Los nacionalistas rusos responden a las reclamaciones kazajas reivindicando a su vez grandes áreas del norte de Kazajistán donde los rusos étnicos (40% de la población total de Kazajstán) son el mayor grupo nacional. Kazajistán también posee potenciales reclamaciones territoriales contra Kirguistán y Uzbekistán, en el último caso sobre Karakalpakia en torno al mar de Aral (aunque algunos líderes karakalpakos están en favor de la transferencia de soberanía a la no contigua Federación Rusa). Además, reivindicaciones sobre varios territorios colindantes de Kazajistán han surgido en Kirguistán, Turkmenistán y Uzbekistán, mientras que Uzbekistán también enfrenta problemas territoriales con sus otros tres vecinos.

Los problemas más complejos existen en la relación territorial de Uzbekistán con Tayikistán (cuya población es predominantemente de lengua persa, mientras que las otras cuatro repúblicas son túrquicas en composición étnica y lengua). Para muchos tayikos la inclusión en Uzbekistán de Samarcanda, Bujará y otras ciudades históricas en el valle de Zeravshhan pobladas por tayikos fue una gran injusticia de parte de los bolcheviques que diseñaron las fronteras durante la década de 1920 ya que los privaron de muchos sitios culturales y religiosos importantes. Por su parte, muchos uzbekos recuerdan que las ciudades del valle de Ferganá como Khodjed (llamada Leninabad de 1932 a 1990), Isfara y Kanibadam habían quedado excluidas de la República Socialista Soviética Autónoma de Tayikistán creada en 1924 y sólo fueron incluidas dentro del territorio tayiko cuando Tayikistán adquirió estatus republicano completo en 1929. Su aspiración a la "recuperación" de dichas áreas refleja la autoridad histórica uzbeka bajo el antiguo Emirato de Bujará, el cual a su vez explica las ambiciones territoriales de importantes minorías uzbekas en Tayikistán y Kirguistán. Los asuntos que involucran a Tayikistán se han complicado debido a las luchas políticas internas que llevaron a la caída del gobierno de Nabiyev en septiembre de 1992 y a la afirmación de soberanía de la república autónoma de Gorno-Badakhshan en las montañas del Pamir, donde predominan los musulmanes ismailíes o septimanos.

Bodgan Szaj Kowski, Encyclopedia of Conflicts, Disputes and Flashpoints in Eastern Europe, Russia and Succesor States, Longman Group, Londres, 1993.       

1 feb 2013

Совeтская Пропаганда (Propaganda Soviética)

¡EN EL NOMBRE DEL COMUNISMO!

LA SOCIEDAD DE NACIONES: ¡CAPITALISTAS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!

¡EL PUEBLO Y EL EJÉRCITO SON INVENCIBLES!
A TRAVÉS DE LOS MUNDOS Y DE LOS SIGLOS


¡HIJOS DE OCTUBRE, PIONEROS DEL UNIVERSO!

¡JURO DERROTAR AL ENEMIGO!

¡CONSTRUIMOS CON AMISTAD Y LLEVAMOS PAZ AL ESPACIO!

¡NOS SOLIDARIZAMOS CONTIGO, VIETNAM!

¡GLORIA A LOS HÉROES POPULARES DEL POTEMKIN!

¡GLORIA AL PUEBLO SOVIÉTICO, PIONERO EN EL ESPACIO!

¡GLORIA AL PARTIDO COMUNISTA DE LA UNIÓN SOVIÉTICA!
12 DE ABRIL. DÍA DE LA COSMONÁUTICA

EL CONOCIMIENTO ROMPERÁ LAS CADENAS DE LA ESCLAVITUD
¡LUCHAMOS POR LA PAZ, DEFENDEREMOS LA PAZ!
¡EL CAMINO SOVIÉTICO ESTÁ EN EL COSMOS!


31 ene 2013

Frases

"Si quieres despertar a toda la humanidad, despiértate a ti completamente. Si quieres eliminar el sufrimiento en el mundo, elimina en ti todo lo que es oscuro y negativo. En verdad, el mayor regalo que puedes dar es el de tu propia transformación".
Lao Tsé 

“Existen tres caminos que llevan a la sabiduría: La imitación, el más sencillo; la reflexión, el más noble; y la experiencia, el más amargo”. 
Confucio

“La verdadera libertad consiste en el dominio absoluto de sí mismo”. 
Montaigne

“El cuerpo no es un obstáculo en el camino del alma; es un instrumento para ser usado durante ese viaje”.
Rumi

“El hombre vale por lo que sirve, no por lo que sabe y menos por lo que tiene”.
Manuel Velasco Suárez


“Si un hombre no altera sus opiniones acerca de la vida y el arte es porque está dedicado a su propia vanidad antes que a la verdad”.
Belinski

"Sé tu propio faro, no busques otro refugio más que tú mismo, deja que la verdad sea tu luz".
Buddha


"En el ámbito del espíritu, busca la claridad; en el mundo material, busca la utilidad".
Leibniz

"No he encontrado entre mis pertenencias cosa alguna que considere más valiosa o estime tanto como el conocimiento de las acciones de los grandes hombres". 
Maquiavelo

Religión, Democracia y La Nueva Turquía

Mezquita Azul o del Sultán Ahmed
Entrevista realizada por Krista Tippett al periodista y analista político turco Mustafa Akyol para el programa de radio On Being en la emisión del 12 de julio de 2012.


Al llegar a su fin varias tiranías en el mundo árabe, la gente en esa región está buscando inspiración y miran hacia Turquía, una democracia cuya población es 98% musulmana. Turquía se vuelve más fascinante e importante cada día. Posee una economía en crecimiento, une Europa y Asia y tiene fronteras con Grecia, Irán y Siria. Los diseñadores de la Nueva Turquía, como es llamada a veces, están basándose en ideas que encuentran en el pasado de Turquía como centro del Imperio Otomano, el cual duró 600 años hasta el siglo XX y tuvo grandes poblaciones de cristianos y judíos, así como súbditos musulmanes, pero cuando el Imperio colapsó al finalizar la Primera Guerra Mundial, Mustafá Kemal conocido como Ataturk creó el Estado-nación turco siguiendo un riguroso modelo laico.

K. T. – Quisiera empezar con el hecho de que lo que ahora llamamos Medio Oriente fue parte del Imperio Otomano, lo que es importante todavía pero de una forma nueva.

M. A. – Por Supuesto. Lo que conocemos hoy en día como Medio Oriente fue el Imperio Otomano hasta el siglo XX y como turco no lo digo solamente en un sentido de orgullo o de identidad nacionalista, lo digo también como base histórica para reformar la democracia y transformar esta región. Algo que es poco conocido sobre el Imperio Otomano en esta parte del mundo o en Occidente es que tuvo un periodo de modernización muy largo e interesante. Cuando el Imperio colapsó no era una monarquía medieval donde el sultán gobernaba de manera absoluta; se había convertido en una monarquía constitucional con un parlamento electo, había miembros judíos y cristianos en el parlamento, se aprobaron leyes otorgaban más derechos a las mujeres, los judíos y cristianos del Imperio eran ciudadanos iguales, lo cual no es el caso en algunos países del Medio Oriente, y la élite otomana, políticos e intelectuales habían discutido ya estos asuntos, por ejemplo, la síntesis entre Islam y democracia, que está siendo debatida de nuevo a comienzos del siglo XXI, fue discutida por académicos otomanos y fue el intelectual otomano Namik Kemal quien dijo que la democracia corresponde a la idea musulmana de consulta (shura) y el principio occidental de libertad proviene de la idea de derechos individuales, emanados de las raíces mismas de la religión islámica.

K. T. – Así es. Se ha hablado mucho sobre cómo el gran énfasis que el Islam pone en la responsabilidad individual es compatible con el ideal democrático.

M. A. – Absolutamente. Pienso que si no tienes bases fuertes de liberalismo político tu democracia tendrá problemas. Actualmente en el Medio Oriente hay un proceso de democratización pero también son evidentes las diferencias entre una democracia liberal y una no liberal en la que las garantías individuales no están aseguradas, e incluso Turquía sigue luchando por esas respuestas y estoy seguro que esos problemas existen también en Túnez y en Egipto especialmente en estos días. El esfuerzo otomano de modernización que tuvo lugar a finales del siglo XIX llamado Tanzimat, el periodo de reorganización, en el cual el Califato Islámico, la autoridad institucional islámica más importante del mundo trató realmente de incorporar sistemas e ideas que consideraríamos occidentales y estas son ideas occidentales liberales, porque desde Occidente también han llegado malas ideas a esta parte del mundo como el fascismo, la idea de un Estado unipartidista como el que domina Siria por ejemplo. Así que no todo lo que vino de Occidente fue bueno, pero pienso que la democracia liberal es la mejor faceta del modernismo occidental y los otomanos trataron de incorporarlo a finales del siglo XIX y principios del XX y creo que esa lucha es muy importante porque demuestra que la democracia tiene algunas raíces locales en esta parte del mundo.

K. T. – Así que la Turquía moderna nació después de la Primera Guerra Mundial con la revolución secular de Mustafá Kemal. Tú naciste en ese mundo. Tengo curiosidad sobre Ataturk porque he estado aquí sólo un par de días y él sigue siendo una figura muy importante.

M. A. – ¡Ah! El culto a la personalidad…


K. T. – Sí, ¿qué piensas sobre Ataturk y la identidad turca que en ese tiempo era secular?

M. A. – Excelente pregunta. Antes que nada debo decir que el secularismo está un poco sobrevalorado, porque el secularismo o laicismo en el sentido de eliminar la religión de la vida política, especialmente en la manera francesa, no es una garantía para la democracia o el liberalismo. Tenemos muchos tiranos laicos en esta parte del mundo. Incluso si comparas al Imperio Otomano en sus últimos años con la Turquía republicana podrás darte cuenta que los cristianos del Imperio Otomano eran más libres que los de la Turquía republicana que era una república laica. Esto debido a que con el secularismo también llegó el nacionalismo que era una fuerza mucho menos tolerante que la idea clásica islámica de la “gente del libro” como se les llamaba a los cristianos y judíos. Yo creo en principio en el Estado laico, creo que es una buena idea tener un Estado que no sea definido por la religión, pero si ese Estado se define por otras filosofías aparte de la religión, como el marxismo como vimos durante la Guerra Fría o el fascismo, entonces ése puede ser un caso peor.

K. T. – Señalaste que el secularismo tal como fue adoptado por el gobierno turco está basado en la idea francesa de liberarse de la religión y no en la idea norteamericana de la separación de la Iglesia y el Estado en la que la religión es libre.

M. A. – Totalmente. Creo que una de las mayores tragedias del mundo musulmán en el siglo XX, en el Medio Oriente islámico, es que nunca experimentó un una república liberal como funciona en Estados Unidos. Las llamadas “modernas repúblicas laicas” en esta parte del mundo fueron siempre Estados de un sólo partido como el sistema kemalista en Turquía o el de Nasser y Mubarak en Egipto o el de Ben Alí en Túnez, por lo que los radicales islamistas que combatían a estos regímenes autoritarios rápidamente se convirtieron en la alternativa. Así que el Medio Oriente estaba atrapado entre autoritarios laicos y autoritarios islamistas. Un sistema político pluralista, lo que llamamos democracia liberal era difícil de lograr. Ahora me alegra ver que con la Primavera Árabe vemos por primera vez no el repentino surgimiento de la democracia liberal, pero los primeros atisbos de lo que será la era liberal en el mundo islámico. En Turquía no somos afortunados por haber tenido un Estado laico de un solo partido, los árabes tuvieron eso también, somos afortunados porque tuvimos nuestras primeras elecciones libres y justas en 1950 y desde entonces Turquía es una democracia funcional con muchas fallas, con golpes militares, pero con leyes liberales y libertad de expresión por lo que tuvimos más oportunidades de experimentar con un sistema democrático multipartidista.

K. T. – Mucho de lo que se ha hablado de Turquía en los últimos 10 años giran en torno a que si va a entrar o no a la Unión Europea, y ahora estamos en un momento en el que pertenecer a la UE ya no es necesariamente una situación envidiable. El mundo alrededor de Turquía, que posee una extraordinaria posición en el mapa, está cambiando y quién sabe qué pasara en el corto plazo en Egipto o en Túnez, pero están transformándose y Turquía está en medio de toda esta transformación y creo que la Unión Europea está cambiando también. Así que es una época muy interesante para ser turco.

M. A. – Lo es, de hecho creo que estoy más orgulloso de Turquía de lo que jamás he estado. No me enorgullezco de todo lo que actualmente hay en Turquía. Tenemos todavía muchos problemas cuando se trata de libertad de expresión, todavía no hemos resuelto el problema de las minorías y nuestra democracia es muy imperfecta. No soy una de esas personas que dicen que ha habido un milagro y que todo es perfecto, pero ha habido reformas importantes y el hecho de que estas reformas fueran encabezadas en parte por personas con una mentalidad de compromiso con el Islam es un buen ejemplo, es un buen mensaje. Estamos ahora en una coyuntura crítica durante el gobierno de Erdogan. Creo que en el siglo XXI Turquía finalmente ha despertado, creo que en este momento Turquía está en paz con su historia e identidad durante el Imperio Otomano; esto no significa que vamos a establecer un imperio o que Turquía está volteando hacia el este en vez del oeste de manera definitiva pero Turquía se está abriendo y trata de restablecer los vínculos que poseía con las demás naciones de esta parte del mundo. Y la identidad musulmana en Turquía que había sido suprimida ahora es más orgullosa, más visible, tal vez dominante. Y si nuestro país puede enmarcar este cambio dentro de un sistema democrático y protegiendo los derechos de los ciudadanos laicos y los no musulmanes sería un gran logro, porque no podemos vivir en un mundo que esté dividido entre Este y Oeste; necesitamos países que sean blancos, grises y negros al mismo tiempo, necesitamos democracias con su propias particularidades culturales. Si Turquía va a ser un ejemplo de democracia islámica no lo hubiera podido ser con un montón de militares dirigiendo el gobierno y suprimiendo a los devotos; Turquía será un ejemplo de democracia islámica cuando los devotos musulmanes adopten los valores democráticos y ayuden a hacerlos progresar.

K. T. – Erdogan suena como un político estadounidense, cuando dice: “Cuando estoy en mi casa soy un musulmán, cuando estoy en la oficina trabajo para la democracia”.

En el Corazón de Egipto: Los Coptos

Coptos protegen a musulmanes mientras realizan el salat (oración) durante las
manifestaciones contra el gobierno de Mubarak. Fotografía tomada por
Nevine Zaki
Ciudad egipcia por excelencia, El Cairo ha sido un gran crisol. Una faceta más de esta autoctonía ha sido la concentración en la metrópolis de los coptos, una minoría religiosa que aparece como la quintaesencia del pueblo egipcio. El afincamiento en la capital de los cristianos de Egipto es un ejemplo excepcional de integración de una minoría cuya presencia no afecta en lo más mínimo a la unidad nacional. En realidad, la única explicación de su existencia continuada es esa misma integración. Hoy esta minoría se encuentra estabilizada y, a diferencia de otras minorías cristianas de Oriente Próximo, no parece dispuesta a emprender ninguna emigración masiva que conllevaría su decadencia.


¿Cómo se produjo el asentamiento de los coptos? En la evolución de esta cristiandad egipcia podemos distinguir dos grandes fases históricas, con un claro reflejo en su geografía actual: la primera de retroceso progresivo y acantonamiento, y la segunda de integración y consolidación, acompañada de una nueva difusión. El movimiento de conversión, activo desde los primeros momentos de la ocupación, transformó Egipto en un país de mayoría musulmana en el siglo IX. Acelerado a veces por las persecuciones, sobre todo con los fatimíes y acompañado de una arabización progresiva —que hizo desaparecer el copto como lengua hablada a partir del siglo XIV, relegándolo a la liturgia—, este movimiento redujo la proporción de cristianos al 10% de la población de la época, es decir, ligeramente superior al porcentaje actual. Los coptos sólo formaban un bloque unido en el Alto Egipto, lejos de los centros de islamización de la capital y el valle bajo, donde había reductos muy modestos. La situación cambió repentinamente en la época de los mamelucos. El movimiento de conversión se detuvo, o por lo menos se frenó bastante. Surgieron grupos coptos nuevos, que se propagaron en las ciudades, sobre todo en el Cairo, donde formaron un barrio nuevo al noroeste de la ciudad fatimí. El significado de esta discontinuidad histórica es claro. Expresa la integración de los coptos en la sociedad egipcia, a escala modesta, pero con un estatuto aceptable y un lugar reconocido. Los nuevos dueños de Egipto, los mamelucos, eran una casta militar de origen extranjero, muy aislada de la población local. Para gobernar el país necesitaban apoyarse en sectores que hicieran de mediadores. Loa coptos, una minoría no musulmana que como tal no podía aspirar al poder ni ponerlo en peligro, tenían una instrucción en árabe que los hacía adecuados para ocupar cargos burocráticos. Fueron utilizados masivamente en los puestos subalternos de la administración y promovidos a la condición social de pequeños funcionarios y clérigos, lo que les colocaba en una posición ventajosa. La minoría copta, que ocupaba ya un lugar preciso en la sociedad egipcia –que la hacía necesaria y le garantizaba tolerancia y protección del poder—, se estabilizó definitivamente, en respuesta a una estrategia de integración pluralista. El éxodo rural contemporáneo llevó hasta El Cairo, centro del poder, un número cada vez más elevado de coptos. La inserción de los coptos en la sociedad egipcia, con los albores de la modernización del país, se desarrolló plenamente siguiendo la línea inicial. Muy numerosos entre los funcionarios y empleados de rango intermedio, en 1910 formaban el 45% de los efectivos de la función pública egipcia. Pero como eran cultos e instruidos, enseguida extendieron su actividad a todas las profesiones liberales e intelectuales. Se hicieron juristas, médicos y universitarios. Fieles al alma de Egipto, nunca han participado en su explotación, ni se han puesto al servicio de las empresas extranjeras.


Vemos pues, que los coptos no suponen ninguna amenaza para la unidad de Egipto; hasta llevan su nombre, que es una derivación del nombre griego Aegyptos (en árabe: Kibt). No constituyen ninguna minoría centrífuga, al contrario, no conciben la existencia fuera de este país del que son un substrato. Es lógico, pues, que su participación en el movimiento nacional egipcio durante el dominio británico fuera destacada. Los movimientos populares de origen musulmán integrista que les han hostigado en fechas recientes no pueden alterar esa actitud fundamental. Su vindicación, si es que la expresan, es un lugar en la política y la vida del país conforme a sus actividades y sus capacidades. Sus quejas son las de un grupo que ha evolucionado precozmente, está integrado en la alta función pública y la intelectualidad, y asiste con cierta amargura a la reciente proliferación de élites musulmanas que poco a poco les están suplantando. Las exageraciones ingenuas de su importancia numérica expresan el mismo afán de sobrevalorar su presencia en un país que sienten como algo profundamente suyo. En el oriente árabe, Egipto goza de un privilegio especial: todos sus hijos lo consideran su patria.

Xavier de Planhol, Las naciones del profeta. Manual de geografía política musulmana, Barcelona, Edicions Bellaterra, 1998, pp. 312-316